Especial FANT 21 (Volumen 1)

¡Ha llegado el FANT! ¡Ha llegado el FANT! ¿Y qué es el FANT?, os preguntaréis vosotros. Pues es el Festival de cine fantástico (y de terror, aunque no lo ponga) de Bilbao, que este año celebra su vigésimo primera edición. Ahí es nada.

Este año estoy de enhorabuena, porque si de común sólo puedo asistir a un par de sesiones, llevo de momento cuatro y alguna más caerá a lo largo de la semana, así que es muy posible que tengamos doble post. ¡Qué bien!, diréis vosotros. O no. Bueno, yo prefiero pensar que sí.

Para que no os aburráis en demasía, aquí va lo visto hasta ahora:

THe house on pine street (2015)

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Película que inaugura esta edición. Como la mayoría de la gente va invitada por una u otra administración, revista cultural o amíguete del sector de turno —me incluyo, ¡Gracias Aux!—, se decide organizar esta sesión en el Teatro Campos y está hasta arriba de gente. Se hace una introducción que tiene sus momentos graciosos y otros no tanto, y se proyecta esta película estadounidense.

La idea es que una embarazada de siete meses decide volver (la obligan más bien) a su Kansas natal a parir porque ha sufrido una crisis emocional y su marido no está dispuesto a cuidarla en condiciones, que para eso está la madre de ella a tres calles de distancia o así de la casa a la que se mudan. Pero en la nueva vivienda las cosas no van mejor y empiezan a suceder sucesos raros que sólo ve ella, hasta que decide que la casa está encantada.

¿La idea es original? No. ¿La puesta en escena es original? No ¿Las actuaciones son buenas? No demasiado. Y entonces, ¿qué gracia tiene la película? Vale. La película se rodó en diecinueve días con ¡18.000 dólares de presupuesto! Alucinante. Sólo por eso ya merece la pena verla. Porque aunque es de lo más normalita en el género, todos hemos visto decenas de películas de casas encantadas con millones de dólares de presupuesto que no funcionan. Y esta hace lo que se supone que tiene que hacer: dar algún sustillo, mantener un clima de tensión aceptable y dejarnos con más dudas que respuestas al final.

Además, parte del equipo vino a Bilbao (un inglés vino a Bilbao… ¡ah! ¡no! que eran americanos) y estaban felices y contentos y cuando ves esas caritas con ojos desorbitados y sonrisa perpetua pues les aplaudes todo. No les vamos a quitar la ilusión a los pobres. ¡Mala gente!

 The house on pine street 1 The house on pine street 2

iii (2015)

Saltamos de una película americana a una coproducción alemán-rusa. Nos adentramos en la sección oficial, ese sitio donde no tienes ni idea de qué vas a ver pero te mantienes ahí, estoica, aunque quizás porque sabes que la oscuridad ocultará tu cara de absoluto pasmo.

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Durante el brote de una misteriosa epidemia que devasta un pueblo de la Europa rural, las hermanas Ayia y Mirra prometen a su madre moribunda que siempre cuidaran la una de la otra. Cuando Mirra, la hermana menor, cae víctima de la epidemia, Ayia, desesperada, se da cuenta de que la medicina convencional no salvará a su hermana. Así que recurre al chamanismo, que es mucho mejor que rezar a Dios esperando soluciones.

Me voy a saltar las interpretaciones, que son lo más plano que se puede encontrar. ¿En serio usan el mismo tono para susurrar que para gritar? ¿Es eso lo normal en el este de Europa? Ni idea. Mejor me centro en el clima de tensión, que es una maravilla y se desarrolla en un in crescendo sublime hasta llegar al final. Empezamos como si fuera poca cosa y mejoramos por minutos. El uso que hacen del color es una pasada. Bueno, luego me han dicho que había sobresaturación, pero quedaba bonito y eso me vale. El resultado —ojo, con cero presupuesto, un año de rodaje y un grupo de ocho personas detrás— es una mezcla de La celda con Silent Hill. Muy, muy logrado. Digna de intentar hacer caja en los cines comerciales. Por cierto, a la pobre película la han rechazado en Sitges por haberse estrenado previamente en Bilbao. Una lástima.

Patada en el culo a los organizadores: no hay quien se concentre en la película si tiene al mismo tiempo subtítulos en inglés abajo, en castellano arriba, los de castellano van retrasados respecto a los de inglés y encima la traducción al castellano da pena, penita, pena. Punto a mejorar y mucho. Por lo que he oído, lo de los subtítulos está siendo una constante en el festival.

Fant en corto internacional

Llegamos a una de mis sesiones favoritas, a la que sólo he faltado dos veces en los últimos quince años: sesión intensiva de cortometrajes de todo tipo proyectados uno tras otro. Para que la cosa no se alargue, lo resumo en frase por corto:

  • 2037: No me gusta Enric Pardo como escritor y como guionista de cortos, al menos de éste, deja mucho que desear. Soy una fan histérica de Berto Romero, pero actuar tampoco es lo suyo.
  • Autumn Harvest: Noruega. Casi sin diálogo. En blanco y negro. La sinopsis se hace imprescindible porque explica mucho más que el propio corto. Pasa sin pena ni gloria, pero está por encima de la media.
  • Bang Bang! El primero de los tres cortos de animación proyectados, los mejores de la sesión. Una chica recibe de su padre como regalo de cumpleaños un apartamento embargado de la ciudad que no quiere. Acaba en un bosque donde tendrá que enfrentarse a sus miedos y…
  • Caradecaballo: otra española. Os escribo directamente la sinopsis: “Thriller, terror, comedia, ciencia ficción y drama animal con 20€ de presupuesto y protagonizado por mi abuela y por mí”. Con eso queda todo dicho. Poco presupuesto, mucha imaginación y ganas.
  • Dinner for Few: corto griego de animación, una alegoría de la crisis actual, donde las clases medias y bajas se sacrifican para alimentar a los poderosos, hasta que no pueden más y revientan, para después ceder su sitio a otros poderosos y volver a empezar. Terrible, muy bueno para despertar conciencias.
  • Hide & Seek: A mi es que los payasos terroríficos me ponen mala. Es lo único con lo que no puedo. Me pasé el corto agarrando a mi pareja del brazo, así que no pude centrarme mucho en lo que pasaba en la pantalla. No, no he leído IT. Estoy cogiendo fuerzas.
  • Hungry: una canadiense de zombis. No muy original. La mitad es imagen real y el resto animación. No me convenció nada de nada.
  • Moustache from the Moon: Desde el espacio exterior llegan mostachos dispuestos a acabar con nuestras caras bien afeitadas. Yo, más que un corto, lo considero un trailer (o un teaser). Look de las películas de monstruos de los años cincuenta. Tiene su gracia, aunque sin pasarnos.
  • Robotghost: La parida de la sesión. Es impepinable que haya al menos una. Argumento tonto, mal hecha, sin ningún recurso y salida de la mente borracha de un grupo de amigos un sábado por la noche. Para la madrugada del domingo ya estaba grabada, editada y distribuida. De esos cortos que te ríes de lo malos que son y que ayudan a decidirte por el mejor de la sesión al quedar automáticamente descartados.
  • World of Tomorrow: La última de animación de la noche. Deliciosa. Nos muestra un futuro lejano triste, deprimente, donde la gente se autoreplica una y otra vez hasta ir degenerando y perdiendo su esencia y su alma, en contraste con una niña del presente que es todo candidez (hace poco oí el término niños-trampa. Ésta es perfecta para el papel).
  • You Will Fall Again: Mi favorita de la noche. Como historia es más bien pobre, pero visualmente es absoluta y devastadoramente cruel e impresionante. Mira qué de adjetivos y adverbios he puesto. Eso te debería dar una idea de lo que me gustó.

Hasta aquí la primera parte de este especial. Si no os habéis aburrido, habrá más.

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