Room (2015)

Pues terminamos, esta vez sí, con la lista de nominadas a mejor película de la última gala de los Óscar. Es posible que, en un futuro, vaya viendo alguna otra que haya resultado nominada en alguna categoría, pero sin presión.

De nuevo me encuentro con una de esas películas que, de no ser por mi cabezonería por ver todas las candidatas —¡este es el primer año que lo consigo!—, en ningún momento me la hubiera planteado. Como ya dije la última semana, a veces hay suerte y encuentras pequeñas joyas y otras, pues no.

room, poster, acabo de salir del cine

Para Jack, un niño de cinco años, la habitación es el mundo entero, el lugar donde nació, donde come, juega y aprende con su madre. Por la noche, mamá lo pone a dormir en el armario, por si viene el viejo Nick. La habitación es el hogar de Jack, mientras que para su madre es el cubículo donde lleva siete años encerrada, secuestrada desde los diecinueve años. Con gran tesón e ingenio, la joven ha creado en ese reducido espacio una vida para su hijo, y su amor por él es lo único que le permite soportar lo insoportable. Sin embargo, la curiosidad de Jack va en aumento, a la par que la desesperación de su madre, que sabe que la habitación no podrá contener ambas cosas por mucho más tiempo.

Otra película irlandesa que se cuela en la carrera por el Óscar junto con Brooklyn. Si sumamos a éstas Mad Max: Furia en la carretera, que es australiana, me abordan no pocas dudas: ¿Por qué estas tres? Puestos a incluir películas no estadounidenses en esta categoría, ¿no había nada mejor? ¿Alguna de las nominadas a mejor película extranjera, por ejemplo, aunque estas sean películas en habla no inglesa? ¿Por qué se hace esa distinción sobre el idioma de cara a la mejor película?

Afrontar una película como Room exige, de entrada, que puedas borrar de tu mente esa sensación de estar viendo un culebrón de sábado por la tarde en cierta cadena generalista de televisión: chica secuestrada a los diecisiete años, retenida en un cobertizo durante siete años, violada por su secuestrador y que acaba teniendo un hijo con él… no suena muy prometedor, ¿verdad? Pues vamos a darle un voto de confianza a su director Lenny Abrahamson: la primera mitad de la película, mientras madre e hijo están encerrados en el cobertizo, tiene sus puntos interesantes.

Por un lado, si os interesa la filosofía minimalista o el movimiento slow, este es un ejemplo de lo poco que hace falta para vivir en condiciones aceptables, una demostración de que, en general, nos sobra de todo y lo básico son, en realidad, cuatro cosas. También hay mucho tiempo para no hacer nada, para reflexionar sin que pase nada por ello: no es necesario ocupar las veinticuatro horas del día en tareas y más tareas absurdas para tener la sensación de una vida plena. Más curioso aún cuando disponen de un televisor y sería de suponer que, sobre todo la madre, lo encendieran a todas horas. Sin embargo, no es así: da la impresión de que sólo se enciende en determinados momentos, siempre reducidos, en los que ver, por ejemplo, Dora la exploradora. Da que pensar. Supongo que, llegados a cierto momento de reclusión, la madre no puede enfrentarse a un mundo exterior que ya no espera reencontrar.

Por otra parte, también es muy intrigante la capacidad del hijo para adaptarse a un entorno que, para él, lo es todo: más allá de la cabaña sólo está “espacio exterior”. Esto se conecta un poco con lo anterior: los hijos no tienen necesidades de por sí —más allá de comer, dormir, no pasar frío, etc.—, son los padres, o la sociedad, quienes les crean esas necesidades. La ausencia de todo estimula su creatividad: fabrica juguetes con cáscaras de huevos, puede leer mil veces el mismo cuento sin problemas… También es interesante la necesidad de crear una rutina concreta a la que aferrarse, hay un tiempo para cada cosa que hay que respetar.

Por último, el director consigue un interesante uso del espacio: lejos de parecer un ataúd, consigue dar la impresión de que es un espacio reducido pero, a la vez, más que suficiente, lo que contrasta con la visión que se da del mismo casi al final de la película, cuando el espectador aprecia las verdaderas dimensiones.

Respecto a las actuaciones, no hay mucho que reprochar a Brie Larson —ganadora del Óscar a la mejor actriz— y el pequeño niño de nueve años, Jacob Tremblay. Nada más allá de que están al servicio de una película anodina, que no calará en la mente del espectador a medio plazo. Me sorprende en especial un fenómeno que también veo en la industria musical y literaria: salen nuevos talentos como setas que luego desaparecen a la misma velocidad. ¿Les encumbramos demasiado rápido, tal vez? ¿Dónde está, por poner un ejemplo, Lupita Nyong’o? Está claro que la selección natural hace su trabajo y que no todos se pueden mantener en el tiempo, pero me pregunto si deberían llegar a lo más alto en su primer trabajo importante. ¿Es talento, suerte o falta de miedos?

También tengo alguna duda con Jacob, no por su trabajo, sino más bien por su género. Supongo que en el libro en que se basa Room también es un niño pero, al tener el pelo largo durante casi toda la película, parece una chica, sobre todo a esa edad cuando aún no se han desarrollado los marcadores físicos de género. Es algo difícil de explicar. Es lógico que tenga el pelo largo, está justificado, pero a mi me ha costado asimilar que se le trataba como a un chico cuando mi mente lo identificaba como una niña.

Una vez salen del encierro, la película pierde todo el interés entre psicólogos, policía y periodistas. Un drama más del montón. Tal vez nos podemos quedar con la elasticidad y capacidad de adaptación de los niños, pero poco más.

Por fin, el listado completo de candidatas a mejor película de los Óscars 2016:

La semana que viene… hablaremos de los Coen.

Es tu turno para opinar de Room: ¿La has visto? ¿Te interesa esta temática? ¿qué te ha parecido?

Anuncios

3 comentarios en “Room (2015)

  1. Coincido bastante con tu reseña. Vi “Room” la semana pasada y no me enganchó nada, ni me intrigó, ni me emocionó… Creo que se podía haber hecho una buena película si se hubiera profundizado en una de las dos mitades de la historia: o centrarse únicamente en el encierro y sus consecuencias, o únicamente en la salida al mundo y sus consecuencias. Tal y como está, queda todo un poco superficial e inexplorado. Una decepción, la verdad. Ah, y sí, yo también pensaba que Jack era una chica al principio 🙂

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s