Special correspondents (2016)

De todos es sabido que el objetivo final de Netflix es esclavizarte a base de que te enganches a las series y películas que producen ellos mismos. Tampoco es que esto sea una novedad: Amazon hace tres cuartos de lo mismo con sus series de producción propia. En el apartado series, en Netflix lo están llevando bastante bien: a mí Gotham me gustó, Daredevil a medias y estoy con Jessica Jones y no termino de cogerle el punto. Vamos, que estoy enganchado a la parte superhéroes, pero por ahí tienen también exitazos como House of Cards u Orange is the new black. Pero con las películas aún no están dando en el clavo —pongo como excepción Beast of no nation que aún no he visto pero de la que he oído maravillas. Ahora que lo pienso, no sé si debería poner de excepción algo que dicen terceros— y se están limitando a comedietas baratas de un nivel bastante lamentable que dan, por qué no decirlo, un poco de vergüenza ajena.

Pues vamos con una de ellas.

special correspondents poster

Un periodista radiofónico y su técnico, que se inventan noticias falsas haciendo creer a la audiencia que están retransmitiendo desde Ecuador cuando lo están haciendo desde Manhattan, deciden inventarse su propio secuestro en el país sudamericano durante una revuelta. Pero cuando la opinión pública norteamericana comienza a magnificar la desaparición de los reporteros, se verán obligados a ir de verdad a Ecuador… Remake de la película francesa “Envoyés très spéciaux”.

A mí Ricky Gervais me encanta por cosas como esta:

(No sé qué dieta ha seguido, pero ahora está muchísimo más delgado, que me cuente el secreto)

Pero claro, una cosa es hacer un monólogo de diez o quince minutos, o incluso un episodio de The Office o de Life is too short de unos treinta, y otra cosa es mantener el interés durante algo más de hora y media. Tirando por lo bajo, que películas de hora y media ya no quedan demasiadas. Y aquí Gervais no lo consigue. Claro que me entra la duda de si el original francés sí que lo lograba. Ya sabéis que los franceses tienen un punto muy interesante con la comedia. No sé si el problema ha sido del original o de la adaptación de los chistes a la mentalidad inglesa.

La idea de partida no es muy original. Bueno, sí lo es si no tenemos en cuenta que, por muy increíble que parezca, el New York Times despidió en 2003 al periodista Jayson Blair por cometer de forma sistemática fraudes informativos. No, en serio, leed la noticia, que no tiene desperdicio. Luego nos alarmamos de lo que sucede en los periódicos nacionales y resulta que los de otros países también tienen unas dosis de escándalo escandalosamente escandalosas.

No todo en la película es malo, aviso. El comienzo está bastante bien y el final también. Pero el medio —y por medio entiendo la hora central— es aburrido y previsible. De hecho, es la parte en que parece que los dos protagonistas desaparecen del mapa para darle todo el protagonismo a Vera Farmiga —increíble que alguien pueda creerse que su personaje se casó en algún momento con el de Gervais, pero aceptaremos barco y ya—, que se defiende aceptablemente en el papel de una mujer a punto de divorciarse que aprovecha el supuesto secuestro de su marido para forrarse pero bien a fuerza de dar un poco de pena en televisión. Esto dice mucho de la televisión “amarilla”, pero tampoco es que en España podamos hablar de eso más que con la boca pequeña.

Por cierto, la he visto en versión original porque soy incapaz de escuchar a Gervais doblado, de tan acostumbrado que estoy a oírle en inglés. Así que ahí va otra cosa que no he entendido: cuando Gervais y Bana les piden a sus amigos hispanos que digan algo en castellano para simular que están en Ecuador, ¿por qué narices dicen “Real Madrid” y “Julio Iglesias”? Se supone que saben hablar castellano, ¿no? No lo pillé, así que si alguien la ha visto y lo entiende, que me lo cuente —si la habéis visto en versión doblada, ¿cómo solucionan el tema del español? Esas curiosidades del doblaje siempre me llaman la atención—.

Total, que la película no tiene demasiada gracia y a mí me aburrió bastante. La química entre los dos protagonistas es más bien escasa, aunque no nula, lo que es de agradecer, y Ricky Gervais debería enfocarse más en lo que domina, que es el humor británico negro y borde concentrado en sesiones de máximo treinta minutos. Si haces una cosa muy bien, ¿a qué ese empeño en demostrar que puedes hacer otras, cuando en realidad no puedes?

Podéis comentar lo que os apetezca: ¿Netflix sí o Netflix no? ¿Ricky Gervais sí o no? ¿O sí pero sólo en las distancias cortas? ¿Habéis visto la película? 

Anuncios

3 comentarios en “Special correspondents (2016)

  1. La he visto (ojalá no lo hubiese hecho). He de decir que me encanta el humor negro de Ricky Gervais y las actuaciones dramáticas de Eric Bana, pero que el mix, especialmente en una película de humor sin mucho gancho, como que no ^^

    Me gusta

    1. Bueno, mírale el lado bueno: cuando ves algo muy malo, tienes un punto de comparación para apreciar mejor lo bueno 😉
      YO también soy muy, muy fan de Gervais. Ahora mismo estoy viendo An Idiot abroad, y admito que me río a carcajadas (y tengo un poco de envidia de los viajes que hacen, eso también).
      Muchas gracias por pasarte y comentar, Marcos.

      Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s