Jurassic World (2015)

Lo maravilloso de carecer de expectativas positivas es que al final hay películas que llegan a gustarte, aunque sepas, antes de entrar en el cine, que no valen un pimiento. Eso es lo que me ha pasado esta semana con Jurassic World. Película que, por cierto, no es lo que íbamos a ver, pero no quedaban entradas para los Minions —sí, queríamos reírnos un rato—. Además, hemos tenido la oportunidad de ver que la fauna de los cines del lunes, día del espectador, no tiene nada que ver con la de los demás días. Es un poco más caótica, está más diversificada y tiene más problemas para encontrar su asiento en la sala (porque no la visita demasiado).

Jurassic world cartel

Veintidós años después de lo ocurrido en Jurassic Park, la isla Nublar ha sido transformada en un parque temático, Jurassic Wold, con versiones «domesticadas» de algunos de los dinosaurios más conocidos. Cuando todo parece ir a la perfección y ser el negocio del siglo, un nuevo dinosaurio de especie todavía desconocida y que es mucho más inteligente de lo que se pensaba, comienza a causar estragos entre los visitantes del Parque.

Lo primero es comentar que se ha planteado la película como un reestreno del Parque Jurásico original de 1993. Hay constantes referencias a la película original: se desarrolla en la isla Nublar, se menciona a Hammond de varias formas —incluso hay una estatua suya—, aparecen algunas de las viejas instalaciones de películas anteriores, uno de los personajes lleva una camiseta con el logo original del parque… Es una película pensada para nostálgicos que trata de rescatar el espíritu inicial. Incluso suena la versión original del tema compuesto por John Williams para la primera película. Así, tal cual, no una remezcla ni una adaptación. Es algo que no me ha terminado de convencer, aunque no sabría bien decir por qué.

En segundo lugar, si habéis estudiado algo relacionado con el marketing, ésta es vuestra película. El concepto de Product placement —es decir, el hecho de que aparezcan nombres de marcas por todas partes, en todo momento y sin venir a cuenta— está aquí explotado hasta límites inimaginables y sin ningún disimulo, más bien con bastante agresividad, hasta el punto de encontrarnos con primeros planos del logotipo de la marca en cuestión.

En tercer lugar: la indumentaria de Bryce Dallas Howard. Sí, es ridícula y no voy a hacer mucha más sangre de algo que ya ha criticado todo el mundo. Sólo voy a decir una cosa: yo quiero un par de esos zapatos. En serio. Una hora y media corriendo por la selva y esos taconcillos de aguja no se rompen, ni siquiera se tuercen ni se le salen los zapatos del pie (lo que deben de apretar) ni nada. Son unos zapatos cojonudos y todo el mundo debería tener un par. Son mucho mejores que los que le dejaron a Chris Patt en el programa de James Corden:

Y ahora vamos a lo que os interesa: ¿Es entretenida? Desde luego, más que la segunda y la —insuperable, por mala— tercera partes. Recupera el espíritu de la primera, pero no aporta nada nuevo. De hecho, la simplifica. Deja a un lado el aspecto científico de la clonación de dinosaurios para centrarse en la acción pura y dura. ¿Es eso malo? No, si es lo que el espectador quiere ver. Pero tiene muchos puntos débiles.

Las interpretaciones son correctas, pero carentes de sentido. El “niño coñón” parece salido de un casting de Spielberg —nuevamente volvemos a los orígenes de la saga—, el protagonista parece cocodrilo Dundee, ella va muy mona y entre ambos surge la pasión porque tiene que surgir, no porque nada de lo que hagan o digan dé a entender que hay pasión alguna. Pero se presupone que tienen que acabar juntos y acaban juntos.

Los efectos especiales son una maravilla cuando los dinosaurios están solos, pero un auténtico desastre cuando hay escenas conjuntas animales-personas. Es deprimente en especial el plano de los pterodáctilos invadiendo la zona turística. Es como si estuviéramos viendo la pantalla verde. Vamos, que canta mucho el CGI. Y sabiendo cómo evolucionan los efectos especiales, si nos damos cuenta en la sala de cine, no os quiero contar lo penosos que serán dentro de dos años cuando la volvamos a ver en los televisores. No creo que a nivel de desarrollo visual suponga ninguna mejoría ni destaque entre el resto de blockbusters veraniegos. Me quedo con la sensación de que han pasado veintidós años desde el estreno de la primera película y el mundo dinosaurio no ha evolucionado lo más mínimo.

Por lo demás, es correcta. Acción y poco más, está bien para pasar un rato entretenida. No hay un guión muy interesante de por medio, pero al menos tampoco hay despropósitos ni meteduras de pata. Simplemente, no se han arriesgado.

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2 comentarios en “Jurassic World (2015)

  1. A mí no me gustó demasiado. La fui a ver por los efectos especiales. Dicen que hicieron parte del parque para no tener que usar efectos especiales. Y efectivamente hay efectos espectaculares. Otros, como bien dices, no lo son tanto.
    La historia es previsible. Con el típico buenismo de los malos son los militaristas, y el bueno cuida de los animales. Una cosa que me irrita especialmente son los protagonistas perfectos. Que son duros, pero a la vez tiernos, y a la vez sensibles y a la vez… Una paja mental. Comparado con el protagonista de Mad Max, aquel me parece mucho más creíble.
    El guión no es nada original. Y como dices no se arriesga en absoluto. Lo único que se sale un poco del cliché es la conexión entre el chico y la chica de la sala de control.
    Prescindible, olvidable y a evitar.
    Un saludo.

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