The hateful eight (2015)

—¿Vamos a ver la de Tarantino?
—Es viernes…
—¿Vamos a ver la de Tarantino?
—Ya sabes que yo los viernes tengo que…
—Sí, sí. Pero podemos ir a la sesión de las diez. ¿Vamos a ver la de Tarantino?
—…

the hateful eight, acabo de salir del cine, quentin tarantino

Pocos años después de la Guerra de Secesión, una diligencia avanza a toda velocidad por el invernal paisaje de Wyoming. Los pasajeros, el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) y su fugitiva Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh), intentan llegar rápidamente al pueblo de Red Rock, donde Ruth entregará a Domergue a la justicia. Por el camino, se encuentran con dos desconocidos: el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson), un antiguo soldado de la Unión convertido en cazarrecompensas de mala reputación, y Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff del pueblo. Como se aproxima una ventisca, los cuatro se refugian en la Mercería de Minnie, una parada para diligencias de un puerto de montaña. Cuando llegan al local se topan con cuatro rostros desconocidos. Bob (Demian Bichir), que se encuentra allí refugiado junto con Oswaldo Mobray (Tim Roth), verdugo de Red Rock, el vaquero Joe Gage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern). Mientras la tormenta cae sobre la parada de montaña, los ocho viajeros descubren que tal vez no lleguen hasta Red Rock después de todo… 

(una película de tres horas requiere una sinopsis acorde en longitud…)

Voy a empezar diciendo que soy fan de Tarantino. Muy fan. Si te metes con él no llegaré a pegarte, pero pensaré alguna maldad sobre ti mientras esbozo una heladora sonrisa. En ese nivel me muevo. Es importante que lo sepas porque condiciona todo lo que viene ahora.

Cuando eres seguidor de Tarantino buscas, vamos a admitirlo, que la película incorpore una serie de detalles: muchos diálogos, muy largos y muy rápidos y que incluyan un mínimo de tacos e insultos varios (lo tiene), violencia extrema, en muchas ocasiones innecesaria y, a ser posible, acompañada de sangre con un punto de falsete (lo tiene), planos de pies (¿lo tiene? creo que no, o al menos me lo he perdido), mención de la marca de tabaco Red Apple (lo tiene), su característico plano contrapicado (lo tiene, adjunto un vídeo para que sepas de qué hablo), la presencia de uno o varios de sus actores fetiche (Samuel L. Jackson, Michael Madson o Tim Roth entran sin duda en esa categoría), un flashback (lo tiene), una protagonista femenina con carácter (maravillosa la actuación de Jennifer Jason Leigh, esas miradas y gestos que recuerdan al misterio de la sonrisa de Mona Lisa)…

Los seguidores de Tarantino ya somos felices. ¿Lo dejo aquí o seguimos un poco más?

A pesar de que no he visto la película completa, por eso de las manías vintage de Tarantino de grabar en formato Ultra 70 Panavisión (en España sólo se proyecta íntegra en Phenomena, envidia cochina la que siento en este momento), lo que explica esa extraña intervención del propio Tarantino (el pobre no se limita a hablar por boca de un montón de actores, necesita escucharse también a sí mismo, cosas del ego) que, en la versión original corresponde al momento post descanso a media película, creo que he visto suficiente para decir qué cosas me han maravillado.

Los planos nevados iniciales de Wyoming son demoledores. Son poesía pura. En particular, juro que me quedé boquiabierta con el plano de los cascos de caballo galopando sobre la nieve con la música de Morricone al fondo. Son de una belleza visual a la que Tarantino no nos tiene acostumbrados. Al acabar el primer capítulo –sí, claro, divide la película en capítulos, faltaría más– entramos ya en la cabaña y a partir de ahí el paisaje se limita a lo que se ve por las ventanas y, en contraste con las amplias vistas, con los enormes espacios vacíos cubiertos de blanco, el ambiente se vuelve opresivo, plagado de objetos, de detalles por las mesas, las paredes, el suelo, bañados en el color marrón de la madera.

El guión es bueno. No es perfecto (luego te digo por qué), pero es bueno. Si no, no se entendería la capacidad que tiene de que se te pasen en un suspiro las algo más de tres horas que dura la película. Para eso hace falta habilidad y a Tarantino le sobra. Más que nunca es un guión basado en la construcción de personajes que, hay que decirlo, son una panda de cabroncetes que no te pueden caer bien. Es imposible y, sin embargo, les coges cierto cariño.

Hablando de personajes, recomiendo que la veas en versión original. A ver, las películas de Tarantino son muy, muy difíciles de seguir sin subtítulos, porque todo el mundo habla muy deprisa y con jerga, pero es la única forma de apreciar las diferencias de acento. En The hateful eight hay actores de México, de Inglaterra, de California, de Nueva York, de Detroit… y se nota. Se notan los matices del lenguaje y le dan al conjunto una riqueza que apuesto a que se pierde en el doblaje. Con respecto a los actores, además de con Jennifer Jason Leigh, me quedo con Kurt Russel y con las miradas de Michael Madsen. Samuel L. Jackson me ha parecido demasiado sobreactuado (al menos no cecea, lo que es de agradecer) aunque, ¿cuándo no está sobreactuado? Y hablando de él, ¿por qué siempre lleva esa ropa tan estrafalaria, haga la película que haga? ¿se la dejan escoger? ¿le ponen ropa adecuada y luego él dice: “voy a añadir una corbatita roja, para que destaque”?

Tarantino se ha superado a la hora de crear un reparto coral. No hay salidas de tono, voces que destaquen más o menos (salvo una excepción que comento más adelante). No hay actores protagonistas y, cuando uno habla, no puedes evitar buscar con la mirada al resto que están el fondo para saber qué hacen. Porque como espectador intuyes que  tanta importancia tiene lo que sucede en primer plano como lo que está por detrás. Hay un trajín constante, cosas que se mueven, gente que se desplaza, miradas, gestos… no creo que se pueda abarcar todo en un único visionado (excusa perfecta para volver a verla).

La banda sonora. Tarantino es muy fan de Morricone. En general, es fan del western o, más exactamente, del espaguetti western. En sus propias palabras, John Ford jamás daría el visto bueno a su película. Estoy de acuerdo. Creo que una de las mayores sorpresas en esta película fue que, por primera vez, no basara la banda sonora en canciones que le gustan, sino que pidiera a Morricone crear algo original. Morricone es un señor de 86 años, ya retirado, al que le han dado un Oscar honorífico de esos que parece que te dan cuando presuponen que ya no vas a hacer nada más. Y va Ennio y dice que sí. Y hace una banda sonora espectacular, un poco chirriante a mi gusto, que si destaca de una forma sobrenatural es por una razón: Tarantino para la película cada vez que suena una pieza principal. Sigue habiendo planos, por supuesto, pero, si te fijas, verás que no hay apenas acción, que son planos de conexión en los que la música es la principal protagonista. ¿Es o no es un homenaje bonito?

En general, podemos decir que Tarantino hace lo de siempre o, visto de otra forma, que hace lo que le da la real gana. Opino que muchos de quienes no le soportan sienten cierta envidia de eso, de poder hacer tu película –quien dice película dice proyecto, trabajo o lo que sea– sin que le pongan pegas, extendiéndose lo indecible, grabando en un formato sólo apto para 96 cines en Estados Unidos, eligiendo a los actores por enchufe… un chollo, vamos. Pero un chollo con una barbaridad de trabajo y creatividad por detrás.

Para que no parezca que soy uno de esos fans ciegos a la realidad (estos días en las redes a cuenta, sobre todo, de la nueva de Star Wars, habrás tenido la oportunidad de conocer alguno), voy a comentar un par de cosillas que no me han entusiasmado especialmente. Tarantino no es perfecto (¡Sacrilegio!). Ahí vamos:

  • El primer acto es demasiado largo. Es maravilloso visualmente, es una introducción estupenda a la personalidad y características de cada actor, pero es, sin duda, demasiado largo. ¿Cuántas veces hay que explicar que la puerta de la cabaña hay que clavarla? Al espectador le vale con una –a veces pensamos que el espectador medio es idiota y no, suele ver las cosas con más rapidez de la que le presuponemos–. Vale, cada personaje, o grupo de personajes, necesita saberlo, y omitirlo hubiera sido tramposo. Pero si algo se le da bien a Tarantino son los guiones, así que ahí tendría que haberle dado una vueltilla, en mi opinión.
  • Hablando de trampas: el final es tristemente tramposo. Tarantino juega a engañarnos ya desde el título –por cierto, la traducción del título al castellano es de lo más horripilante y cacofónico que uno se puede encontrar, ya se lo podían haber trabajado un poco, o haberlo dejado en inglés, que tampoco pasa nada–, pero lo peor viene en el último episodio. No te puedes sacar ases de la manga si no están insinuados de alguna forma previa. No quiero entrar mucho en el tema, por lo de no hacer spoilers, pero quienes la hayáis visto sabéis de lo que hablo. Es un engaño al lector, un Deus ex machina (aquí podéis verlo aplicado a la literatura). Es un recurso pobre y muy feo. Ahí lo dejo.
  • Bruce Dern es un actor maravilloso. Si no la has visto, te recomiendo mucho, pero mucho, mucho, Nebraska. Así que me ha dado pena que tenga un papel a mi gusto tan poco relevante. En serio, ¿hubiera pasado algo porque no estuviera?

Así, a modo de resumen: ¿es recomendable la película? Totalmente. ¿va a decepcionar a los fans de Tarantino? No lo creo. ¿Va a atraer a nuevos adictos a su forma de hacer cine? Lo dudo mucho. Haters gonna hate (atención a los comentarios en este artículo de la Jot Down). Yo solo sé que ya estoy pensando en el estreno de la nueva película que cierre la trilogía sobre el western. Si hace falta verla a las diez, las once o a la una de la madrugada, pues se ve. Que será la película número nueve. Mentira, que ya ha hecho más de ocho, pero es que cuenta las que le da la gana.

Me ha quedado un post inusualmente largo. No te acostumbres, sólo me pasa con Tarantino. Me he dejado por el camino todas las referencias, cuestiones sociales y demás. Busca un poco por internet y encontrarás cientos de sesudos –en ocasiones descerebrados– análisis.

Y ahora tu turno: ¿Eres muy fan, poco fan, acérrimo odiador? ¿Qué te ha gustado y qué no has soportado de la película? ¿Aguantaste todo el metraje sin una escapada al baño (en mi sesión falló una persona)?

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11 comentarios en “The hateful eight (2015)

  1. Hola Patricia. Buen artículo sobre la peli, aunque discrepo levemente de las tres cosas que mencionas como negativas ya, primero, sobre lo de la puerta rota … pues que quieres que te diga, a mi la verdad me han hecho reír de buena gana las dos siguientes veces ( que tu llamas innecesarias ) cuando volvían a “cargarse la cerradura de clavos” 😉 y sobretodo la genial puesta en escena de la vez que casi dejan sordo al general gritando todos a la vez cerca de su cabeza. Sinceramente no me sentí para nada “ofendido” como espectador por ello. Todo lo contrario creo que fue una de las escenas mas “cercanas” y “humanas” que lograron transmitir en una película tan “fantástica”. Con lo de fantástica me refiero a que las películas muy pocas veces logran ser tan “terrenales” como para que te sientas realmente dentro de ellas. Sin embargo esas escenas con la puñetera puerta rota lo lograron. Para mi, claro ,-)

    Respecto a tu segunda objeción, pues quizás tengas razón pero SOLO en cuanto al nombre de la película. Yo también me lo planteé cuando lo vi … pero rápidamente le quité importancia ya que el vuelco de la situación me pareció “refrescante” como gran golpe de efecto en toda la trama y sobretodo … muy Tarantino! Resumiendo, personalmente nunca lo catalogaría como “un recurso pobre y feo”. Para mi en este caso fue como sacarse un as de la manga!

    Y por último tampoco creo que el papel de Bruce Dern haya sido tan “poquita cosa” como a ti te ha parecido. La verdad es que le tocó un papel bastante secundario ( vamos, lo que le toca a todo dios en una pelicula donde estén Samuel L. Jackson & Kurt Rusell ,-) pero para nada desmerecido ya que, a diferencia de lo que tu concluyes ( ¿hubiera pasado algo porque no estuviera? ) yo pienso que por poco que se le vea en la película es de gran categoría y tal como se supone que tenia que ser el malvado general: orgulloso, estoico & muy “son of a bitch”. En mi humilde opinión lo bordó!

    En honor a la verdad, si alguien a sido injusta y absolutamente desmerecido en esta película es el pobre COCHERO de la diligencia!!! Ese buen hombre que, aun sin ser del “plantel de los odios” aparece incluso en más escenas que algunos de ellos, aquel que interpreta tan convincentemente una de las escenas divertidas ( y nuevamente “terrenales” de la película ) tal que llegué a sentir el frío por el que estaba pasando cuando regresó de la ventisca y, más aun, luego el calorcito que poco a poco le iba embargando mientras se envolvía en la piel del oso arrullandose junto al fuego y jurando que nunca más volvería a salir fuera! 😉 y al que Tarantino reserva una de sus escenas mas “a la Kill Bill” junto a uno de los protas … para que luego no solo no se le incluya en el elenco titular si no que ni siquiera se mencione ni el personaje ni el nombre de su actor en NINGUNA sinopsis ni artículo de los que he leído en internet hasta el momento! Eso es si que da pena!

    Bueno, yo también me he alargado mucho más de lo que quería 😉 asi que un saludo y gracias por tu artículo.

    Pepe

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    1. Hola Pepe,
      Lo primero, muchísimas gracias por tomarte el tiempo de contestar.
      No había pensado en el cochero, ¡pobre! Es cierto que tiene momentos geniales.
      Con respecto a Bruce Dern, como ya he comentado, no es un problema de la película. El papel es el que es y ya. Lo que me parece una pena es que, con el actorazo que es Dern, le haya tocado un papelito tan nimio. Vamos, que lo ha aceptado él, así que no hay mucho más que decir. Es solo que me encantaría verle luciéndose a lo grande. Ya le llegará su oportunidad.
      El principio a mi sí me ha parecido demasiado reiterativo. Me ha llamado la atención que comentes que te reíste. Es cierto que la peli tiene momentos brillantes, pero me decepcionó un poco que no tuviera el humor negro de otras. Creo que no sólo me pasó a mi. En el estreno de Django recuerdo que estábamos todos en la sala a carcajada limpia, mientras que en esta, salvo una señora en primera fila que se reía con todo (lo del humor también es muy subjetivo), el resto esbozábamos sonrisas y poco más. Sigue teniendo ese toque tan a lo Tarantino pero, no sé, me parece mucho más sutil en algunas cosas.
      En lo que sí que no vamos a coincidir es en lo de sacarse “un as de la manga”. Para mí ese es un recurso pobre como guionista (de televisión, cine o escritor), y Tarantino es capaz de mucho más.
      De nuevo, muchas gracias por leerme y sacar un ratito para comentar.
      Un saludo,

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  2. Hola Patricia,

    sin animo de abrir debate con el tema ( aunque que caray, por que no? … si se tercia 😉 ) te agradecería si quieres explicarme un poco más a fondo porque desdeñas ese recurso, tan licito como el que más, que yo llamo “sacarse un as de la manga” y tú “Deus ex machina”, pero que a fin de cuentas viene siendo lo mismo ya que simplemente se trata de introducir ( en el momento perfecto, tal como yo lo veo! ), digamos, una novedad inesperada o si lo prefieres no anunciada ( ya que de lo contrario no sería una novedad! ,-) ) y de esa manera sorprender al espectador con el vuelco completo del, digamos, esperado desenlace!

    Comprendo que uno se pueda sentir algo “engañado” por el simple hecho de que no le hayan “contado” ( o al menos insinuado como tu dices ) todo lo que se suponía que hay que saber cuando nos dispusimos a seguir la historia, pero precisamente de ESO va la película: de engaños y emboscadas! Y para lograr ambas cosas es imprescindible hacer precisamente lo que hizo Tarantino: engañar INCLUSO al espectador!!! Dime si no, que gracia tendría que todos supiéramos ANTES que el propio protagonista lo que le iba a ocurrir en algún momento de la película? Pues yo AHI veo la gracia: que ésta vez NOS PILLÓ POR SORPRESA a AMBOS, al “prota” y a los espectadores! ,-)

    Además, si midiéramos todas las trampas que pueden salir del nombre de la película, tomado al pie de la letra, seguro que habría más cosas como por ejemplo … nuevamente el COCHERO, con el que hacen NUVE durante casi toda la película!

    Resumiendo, si tu me aceptas aunque sea un poquito que “sacarse un as de la manga” no es tan malo siempre que se haga tan bien como le salió a Quentin esta vez … yo te “perdonaré” el que me hayas tratado de SIMPLE al identificarme con la Sra. esa que se reía por cualquier cosa en el cine al que fuiste! ;-))

    Kiss!

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    1. Hola,

      Lo primerísimo de todo: en ningún momento he querido insinuar que fueras “simple”, y si así ha sido te pido disculpas. Lo que quería decir era que, en la sesión a la que asistí, la respuesta del público no fue muy entusiasta si la comparo con la que hubo en Django, donde había carcajadas cada dos por tres. Yo tampoco hice mucho más que sonreír en algún momento puntual. El sentido del humor —como tantas otras cosas— es subjetivo y respetable. Seguro que yo me río con cosas que a ti te parecen chorradas.

      Con respecto al Deux ex machina, mi opinión al respecto coincide bastante con lo que pone en este artículo. Creo que lo explican bastante bien, así no me hago un lío intentando explicarlo yo ;). Es cierto que ese recurso se utiliza en muchas películas, pero, para mi —de nuevo una apreciación personal— el guión más brillante es el que logra sorprenderte pero, después, te pones a pensar en ello y te das cuenta de que era la solución evidente, porque se han dejado “pistas”, que tienen que ser muy sutiles para que no resulte obvio pero sea lógico.

      Por ponerte un ejemplo totalmente inventado: en un momento de la película un personaje estira con el pie una alfombra. En ese momento puedes pensar que lo hacía por un tic, porque no le gustaba que estuviera arrugada… puede que ni siquiera te fijes. Pero al final descubres que quería tapar una rendija por la que se podría haber visto a quien estaba bajo el suelo. Ahí entraría en juego la habilidad del guionista/director para dejar ahí ese detalle pero que el espectador no se dé cuenta qué sucede. Para mi, eso tiene más valor.

      Por otro lado, me mosquea que la película que hemos visto no tiene el final original de Tarantino, sino que lo cambió a raíz de la filtración. Así que me muero de curiosidad de saber si en la versión original, usaba el mismo truco o no 😀

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  3. Ah, muy bien!!! Pues ESO era precisamente lo que me hacia falta para entender tu rechazo: el ejemplo de la alfombra! 😉 Gracias por tomarte el tiempo y encontrar un excelente ejemplo! Me vale y creo que ahora ya te puedo hasta dar la razón: es cierto que de esa manera todo resulta mucho más elaborado y no te “hacen pasar por tonto” ,-)

    Aunque, así y todo, personalmente no me “ofendí” en absoluto ni me sentí lo más mínimo engañado de la manera en que nos lo presentó Tarantino, acepto que tal como lo has explicado hubiera sido aun más estiloso!

    Me alegra haber aprendido algo, una vez más ,-)

    Salu2,
    Pepe

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  4. Hola, again 😉 La verdad es que ya me está dando un pelín de vergüenza ,-) pero PROMETO que lo dejo después de plantear esta GRAN duda que me corroe desde el mismo momento en que, mirando aun la pantalla en el cine, me doy cuenta de que hay un fragmento del dialogo con una ENORME incongruencia … y como nunca se me aclaró hasta el final de la película, se me ha ocurrido transmitirlo en los foros para ver si alguien más se fijó en el “detalle” que ( si nos fijáramos en detalles ) podría desmontar completamente el sentido del guión de la película desde el mismo momento en que nos enteramos del rescate!

    El error de dialogo al que me refiero está en: POR QUE lo primero que le dice el cochero al mexicano que les recibe, al llegar a la posada de Minnie, es algo así como – “No solemos utilizar ésta ruta pero nos hemos desviado por la ventisca” – ( … !!!???) Y lo + increíble es que, por si no lo habíamos oído la primera vez, más adelante en la película nos vuelven a poner el mismo “audio” mientras nos enseñan el “flash back” del momento de la llegada … esta vez solo oído desde el interior de la posada!

    Asi que, de ser cierto que la diligencia no suele utilizar esa ruta … a cuento de que entonces se organiza lo que se organiza en la “mercería” y COMO con tanta anticipación?? Que por la mañana ni nevaba ni hacia frío!!!

    Resumiendo: montar todo ese sirio SOLAMENTE POR SI hay tormenta?? Hmmm … no se Uds. pero yo me pase dos horas y media … esperando una respuesta que nunca llego ;-(

    Salu2

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  5. A mi sí que me llamó la atención que el cochero dijera eso nada más detenerse frente a la posada ya que, según transcurría la película, se iba haciendo cada vez más claro que, de ser cierto que NO ERA ESA SU RUTA HABITUAL … lógicamente entonces NO SE LES ESPERABA en la “Mercería de Minnie”!!! No se les esperaba porque solo habían llegado allí por el casual hecho de que allí les había pillado la ventisca.

    Para mi ESO es una incongruencia ENORME ya que si llegaron a la posada por simple casualidad… entonces toooodo el resto del guión no tendría el más mínimo sentido!!!

    Lo único que se me ocurre para salir de dudas sería comprobar si en la V.O. ese texto es el mismo … ya que de NO serlo esa sería la única explicación razonable: un error de traducción le daría el único sentido a este TREMENDO gazapo! ,-)

    Saludos!

    Me gusta

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